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Esperando a Sofía

17 De setembro de 2019
Yianela y su primer hijo (Yareidy Perdomo/UNFPA Brasil)

Proveniente de la ciudad del Tigre, estado Anzoategui, Yianela Brizuela, es una joven venezolana de 18 años, madre de un niño de 3 años, cruzó la frontera con Brasil con tres meses de embarazo. La principal motivación de la joven venezolana estaba en la posibilidad de mejores condiciones para ella y su familia.

 

Hoy, en el octavo mes de embarazo, ella recuerda recuerda que al llegar a Brasil, hace cinco meses, tuvo su primer encuentro con el Fondo de Población de la ONU, a través de una sesión informativa sobre salud sexual y reproductiva. En esta ocasión estaban siendo discutidos temas referentes justamente al cuidado del control de embarazo e Yianela reconoce lo importante que fue ese encuentro para ella.

 

“Yo no me olvido de ese día, porque aprendimos muchas cosas nuevas. Una madre cree que, por el hecho de ya haber tenido un hijo, una lo sabe todo, pero me di cuenta que todavía hay muchas cosas que aprender con relación al embarazo”, explica.

 

En esa ocasión, con apoyo del Fondo de Población de la ONU, Yianela y otras mujeres presentes fueron referenciadas para la red pública de salud local, para dar inicio al control de embarazo en Boa Vista, donde ella y su familia permanecen.

 

El Fondo de Población de la ONU trabaja para dar apoyo y soporte a mujeres embarazadas que llegan a Brasil con diferentes necesidades, garantizando su derecho de acceso a servicios de salud e control de embarazo en el estado de Roraima, además de proporcionar  la información necesaria relacionada a salud sexual e reprodutiva y la prevención de la violencia basada en género.  

 

“Las personas no imaginan lo importante que es para nosotras tener un apoyo como este en la situación que estamos Muchas de las que estamos esperando bebés aquí, no han hecho control de embarazo, y no todas saben lo importante que es, por ejemplo, tomar nuestras vitaminas, tener cuidado, para que nuestros hijos nazcan sanos”, comenta Yianela Brizuela que, con su compañero e hijo, esperan con mucho amor, la llegada de la nueva integrante de la família, Sofía.

 

La familia de Yianela Brizuela está abrigada en la ocupación Kaubanoko, en Boa Vista, que recibe personas indígenas y no indígenas migrantes y refugiadas.